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Luis I. Gómez

Si conseguimos actuar, pensar, sentir y querer ser quien soñamos ser habremos dado el primer paso de nuestra personal “guerra de autodeterminación”. Por esto es importante ser uno mismo quien cuide y atienda las propias necesidades. No limitarse a sentir los beneficios de la libertad, sino llenar los días de gestos que nos permitan experimentarla con otras personas.

Igualdad, igualitarismo y otros vicios

Radica en la esencia de nuestra naturaleza el ser diferentes. La genética ya nos separa y permite una clasificación. El igualitarista, además de llamarme racista, argumentaría que somos iguales en un 99%. Claro, eso es lo que nos iguala a, por ejemplo, los cerdos. No se habrá parado a pensar que la señora de al lado es genéticamente igual en un 99,99% y, sin embargo, ella puede tener hijos y él no.

La psicosis climática

«¿How dare you?». El curso formal del pensamiento, que requiere una revisión continua de las ideas frente a la realidad, queda suspendido. Traducido a la psicología de masas: se somete a la población a un constante aluvión mediático para la aceptación incondicional de una realidad alternativa.