Alemania: nueva política energética, pero no a cualquier precio

Europa pretende cambiar su política energética, y Alemania se toma no pocas veces como paradigma de las cosas bien hechas. No es el caso en este tema. Les cuento.

La Asociación Alemana de Industrias de la Energía y el Agua (BDEW) prevé que Alemania tendrá un déficit de suministro de energía eléctrica a finales de 2022. A consecuencia de la eliminación de la energía nuclear (-8 GW) y del carbón (-10 GW), y a pesar de la incorporación de 4 GW de centrales de gas, «la capacidad habitual de las centrales eléctricas convencionales se reducirá de los 90 GW actuales a 75,3 GW en 2023″. La carga máxima anual, en cambio, será de unos 81,8 GW, según las previsiones de la Agencia Federal de Redes». Dado que ni la energía eólica ni la solar suministrarán energía sin intermitencia, habrá entonces, según el BDEW, «un vacío de energía garantizada en red».

Esto también ha llegado a oídos de la Oficina Federal de Auditoría (BRH). En su comunicado de prensa sobre el Informe Especial del 30 de marzo de 2021, el equivalente al Tribunal de Cuentas español titula: «El suministro de electricidad seguro y asequible está cada vez más en peligro«. Merece la pena leer la versión larga del informe. Pocas veces un ministerio federal ha sido tan vapuleado como el Ministerio de Economía de Peter Altmaier. La Oficina Federal de Auditoría (BRH) concluye que los cuellos de botella en la red provocados por el abandono de la energía nuclear y el carbón no se eliminarán tampoco en 2025 (página30).

La Oficina Federal de Auditoría alemana además parte de la base de que los precios de consumo final de la electricidad seguirán subiendo en los próximos años. Ya hoy, los precios de la electricidad están un 43% por encima de la media en Europa. En su opinión, los factores que están afectando a los precios de la electricidad son los siguientes:

  • La ampliación de las plantas de energía renovable que producen independientemente de la demanda y sin ajustarse a ésta.
  • a necesidad resultante de una expansión a gran escala de la red de distribución eléctrica.
  • La actual falta de capacidad de almacenamiento para la electricidad procedente de las energías renovables.

La conclusión del organismo federal germano es alarmante: «La Oficina Federal de Auditoría (BRH) ve el peligro de que la transición energética en esta forma ponga en peligro a Alemania como centro industrial, sobrecargue la sostenibilidad financiera de las empresas de consumo final y de los hogares y, por tanto, ponga en riesgo la aceptación social de las medidas adoptadas. Según estimaciones de 2016, habrá que recaudar unos 520.000 millones de euros (nominales), incluidos los costes de ampliación de la red, para dar un giro energético al sector de la generación de electricidad entre 2000 y 2025.»

«La Oficina Federal de Auditoría (BRH) reitera, por tanto, su opinión de que el objetivo primordial no puede ser aplicar la transición energética ‘a cualquier precio’«(página 48).

Imagen por defecto
Luis I. Gómez
Si conseguimos actuar, pensar, sentir y querer ser quien soñamos ser habremos dado el primer paso de nuestra personal “guerra de autodeterminación”. Por esto es importante ser uno mismo quien cuide y atienda las propias necesidades. No limitarse a sentir los beneficios de la libertad, sino llenar los días de gestos que nos permitan experimentarla con otras personas.
Artículos: 3237

Un comentario

  1. A todo eso hay que añadir que la energía fotovoltaica no tiene lo que se llama «inercia» para mantener la frecuencia de la red estable ante variaciones de la demanda. Esa inercia la proporcionan los grandes grupos turbo alternadores movidos a vapor (centrales nucleares, carbón), movidos por agua de embalses o ciclos combinados (gas y vapor). Los aerogeneradores tampoco son buenos para sostener la frecuencia de la red. O sea, hay un límite en la proporción de energías fotovoltaica y eólica que pueden suministrar en cada momento a la red si se quieren evitar apagones.

    La religión del CO2, promovida en los parlamentos por políticos tontiprogres, va a arruinar a Europa. Claro, que si uno se fija, en los parlamentos apenas hay diputados que sean ingenieros y así se explica que salgan ciertas normas y proyectos.

Los comentarios están cerrados.