La jihad legal en América

El movimiento islamista tiene dos alas – una violenta y otra legal, que pueden operar de forma independiente pero que realmente se refuerzan una a la otra. Mientras que la violenta intenta silenciar el discurso mediante la quema de coches cuando se produce el episodio de las caricaturas de Mahoma en Dinamarca, el brazo legal está maniobrando dentro de los sistemas legales occidentales tanto aquí como en el extranjero.

Los islamistas con medios financieros han iniciado la jihad legal, inciando procesos maliciosos y frívolos con el propósito de abolir el discurso público crítico del Islam y con el único objeto de establecer los principios de la ley Sharia (ley Islámica estricta que data del siglo 9) como la autoridad política y legal en Occidente.

La lucha legal islamista es normalmente depredadora, iniciada con una expectativa cierta de ganar, y se realiza como un medio para intimidar, desmoralizar y hacer que los acusados pierdan dinero o incluso se arruinen. Las demandas van desde difamación hasta acoso laboral y han determinado que haya libros que se hayan destruido y artículos meritorios hayan quedado sin publicar.

La práctica de que los demandantes puedan iniciar las acciones en aquellas jurisdicciones en las que sea más probable que se juzgue a su favor, ha posibilitado la era «del turismo del libelo». En el momento de su muerte en 2006, señalaba la autora italiana Oriana Fallaci que estaba siendo demandada en Francia, Italia, Suiza y otras jurisdicciones por grupos dedicados a imposibilitar la diseminación de su trabajo.

El Turismo del libelo ha dado lugar también a juicios extranjeros contra autores americanos intentando que se regulara su discurso y su conducta. La letanía de investigadores, activistas, editores, congresistas, periódicos, cadenas de televisión ONGs, reporteros, periódicos de estudiantes y otros que son americanos y anti-islamistas han sido todos objetivos de la censura durante mucho tiempo y merecen una mención breve aquí.

Continuar leyendo aquí, donde hay otros enlaces relacionados.

También podeis leer -íntegramente en español- en Unidad y Libertad: Libel tourism: la nueva forma de coartar la libertad de expresión de los críticos con el Islam.

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Nora
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9 comentarios

  1. Pablo, no pasa nada 😉
    Tienes toda la razón… pero a veces me sorprendo lo poco que las utilizamos cuando están ahí. Pero no es cómodo, no es fácil. Y nos hemos acostumbrado al «prêt-a-porter», a la comida rápida… y nos creemos que todo va a ser igual. Y hay veces que el camino mejor no es el más corto ni el más fácil. Y lo vamos a aprender de forma bastante brusca. Algunos ni siquiera lo aprenderán así…
    Abrazos, herrero.

    (*): Ahí va… aunque me duele un poco. La cargué demasiado y justo cuando el tiempo estaba peor. Además tengo que escribir a mano y en el ordenador… pero vamos no pasa de ser una pequeña molestia 😉
    Muchas gracias por preguntar, se agradece.

  2. Perdón Nora, las prisas y el abanderado león me confundieron.

    Seguimos en la lucha… a través de la palabra… a través de la razón… a través del pensamiento libre… y desde la bases de nuestra cultura judeocristiana y grecorromana, es decir desde las bases de nuestra cultura y ética occidental… generadoras del pensamiento científico… bases y principios a partir de los cuales analizamos la realidad para seguir avanzando.

    Un cordial saludo Nora

    Pablo el herrero

  3. Pablo: je, el post no es de Luis, es mío. 😉
    Zp tiene en común con los islamistas una cosa: se cree en posesión de la verdad última. Y eso es peligrosísimo, porque implica que todos los que piensan que forma diferente están equivocados y hay que «educarlos». Como bien dices, cada uno es peligroso a su manera…

    Dwight, Hurrsel: no dejo de pensar en que precisamente la base de todo es la misma. Saben perfectamente que necesitan una legitimación jurídica (no sólo moral) para sus acciones. Y en ambos casos denuncian que son «víctimas» cuando un examen de los hechos, realizado de forma objetiva precisamente nos muestra que el terror como arma de imposición de una política, a quien convierte en víctimas es al resto de la sociedad…

  4. El movimiento islamista tiene dos alas – una violenta y otra legal, que pueden operar de forma independiente pero que realmente se refuerzan una a la otra.

    Mira, otra coincidencia más con los nazionalismos patrios…

  5. Creo que no tenemos mucho en común ese señor y yo… Entre otras cosas, sostener que en España la Iglesia Católica tiene el mismo papel que la Church of England en Inglaterra (de la que la Reina es la Jefa religiosa…) es un poco exagerado… Pero vamos, lo que piensa este señor es algo lógico entre los protestantes americanos y no, no es el más exaltado que he visto. Hay cada pentecostalista…. :(((

  6. Muy buen post Luis. El problema, no es si somos o no creyentes (yo lo soy), sino la intencionalidad que tenemos a partir de legitimar nuestras conductas en Dios.

    Y yo denuncio a todos los líderes islámicos por el uso perverso, totalitario y fascista que hacen de Dios. Y ese uso no es una religión, es pura ideología, no solamente antidemocrática, sino esclavista del pensar humano.

    Y yendo a la denuncia de tu post, me viene a la mente la famosa frase de Oriana Fallaci: “utilizar la democracia para acabar con ella”.

    Pero al respecto del uso perverso de dicha frase, no hay que irse a los islámicos, nuestro iluminado zp y la ideología que representa lo llevan haciendo doscientos años. Y allí donde han instalado su poder, o la democracia no ha llegado o si estaba, con ella y el estado de derecho han terminado… sobre todo si como en España, nunca existió un partido opositor que creyera realmente en la ideología que decía representar.

    ¿Será por ello, por lo que este gobierno y su ideología se entiende también con los dirigentes más fanáticos y asesinos de su alianza de civilizaciones islámicas?

    Psicópatas que utilizan su “creer en Dios” para legitimar sus perversiones y asesinatos en masa versus dirigentes occidentales, que sintiéndose sentados sobre la verdad, se creen legitimados para adoctrinarnos en contra de nuestro libre pensar.

    Unos y otros, totalitarios… y todos ellos criminales del pensamiento libre.

    Un saludo Luis

    Pablo el herrero

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